martes, 8 de julio de 2014

II

El pájaro gris fue golondrina,
Se posaba al lado de las chimeneas
Y cantaba su polvorienta canción,
Trinaba.
Pero ya no hay, ya no hay pájaro.
A nadie le importa, a nadie le importa, a nadie le importa
Ni si quiera a él, que nunca fue nada,
Y ahora, menos que nada.
Desagradable olor,
Pudriéndose tras el cristal,
En el alféizar de la ventana,
En su tumba bajo el sol corrosivo,
Bajo la luz que no ilumina.